jul
31

El precio de los minerales raros se ha disparado en un 1.000% en un año. China tiene el monopolio de estos elementos que podrían cambiar la política mundial en un futuro cercano

Puñados de minerales raros entre ellos neodimio, samario y lantano.

Se han librado guerras en torno a recursos como el petróleo y el agua. Pero, ¿se basarán las futuras tensiones internacionales en el acceso al escandio, al neodimio o al disprosio?

¿O podrían girar los conflictos en torno a cualquier otro de los 17 elementos de minerales raros o tierras raras que, semana tras semana, se están volviendo más importantes en el desarrollo de los últimos productos de alta tecnología?

Escondidos en la tabla periódica de los elementos, en una pequeña sección anteriormente ignorada por los profesores de química, los minerales raros están ahora en todas partes.

Estos elementos se encuentran en su iPod o tableta, son primordiales para el color rojo de la pantalla del televisor y son lo que le permite tener unos auriculares suficientemente pequeños como para ajustárselos a sus oídos.

Se encuentran en los autos híbridos -tanto en las baterías como en el combustible- y en las nuevas turbinas de viento, en sistemas de defensa antimisiles, paneles solares e incluso en aviones de combate F-16.

Hoy en día, China proporciona el 97% de los minerales raros del mundo, lo que irrita a Estados Unidos desde una perspectiva económica y de seguridad.

El precio de estos minerales ha subido un 1.000% en tan sólo un año, lo que ha generado que su extracción minera en EE.UU. valga la pena de nuevo.

La escasez de minerales raros

Un profundo agujero en el suelo en lo alto del desierto de Mojave es la única mina de minerales raros de Estados Unidos, y ya ha comenzado la carrera para desenterrar el suministro para satisfacer la demanda, ya que sólo unos pocos lugares en el mundo tienen reservas suficientes para hacer que su extracción sea práctica.

“El mundo -Estados Unidos, el Reino Unido, todos- depende de lo que China exporta para satisfacer sus necesidades”, dice Jim Sims de Molycorp, la empresa que gestiona la mina Mountain Passen California.

“A medida que las exportaciones de China se restringen, nos encontramos ante una escasez absoluta de los minerales raros, probablemente este año y el próximo”, añade.

Así, los grandes extractores y camiones que transportan vastos volúmenes de rocas y los explosivos que lanzan pedazos de las laderas de las montañas por los aires están cosechando uno de los mayores depósitos del mundo.

La mina cerró hace diez años, cuando una avalancha de elementos chinos de minerales raros baratos hizo de los beneficios algo difícil de mantener.

Hasta hace unas semanas, Molycorp le pedía ayuda al gobierno de Estados Unidos para cubrir el costo de la extracción de estos elementos, separarlos y moldearlos.

Pero el precio ha aumentado tan rápidamente, que los minerales raros parecen, de repente, un buen negocio.

El año pasado, las exportaciones chinas de elementos de minerales raros a Japón fueron interrumpidas durante una disputa política por las aguas territoriales que estremeció a todo el mundo.

“Debería preocuparnos que un país domine por completo el suministro de cualquier materia prima”, dice Christine Parthemore, del Centro para la Nueva Seguridad Estadounidense en Washington DC.

“No creo que China sea el único culpable en esta situación, pero están utilizando la influencia política derivada de monopolizar el mercado, como lo habría hecho cualquier país”.

“Estoy convencida de que Estados Unidos haría lo mismo”, añade.

El aumento de la demanda

La creación de imanes permanentes, un componente clave en las tecnologías verdes, es uno de los usos principales de los minerales raros.

Estos hacen que la nueva generación de turbinas de viento sea más eficiente y segura. Sin embargo, hay tal variedad -cada vez mayor- de usos de estos elementos, que no hay suficientes materias primas para todos.

La velocidad de crecimiento de China significa que el país está consumiendo más de sus propios minerales raros, lo que ha llevado a una caída en la cantidad disponible para la exportación.

“Es una cuestión de seguridad estrictamente en el sentido de que estos minerales son utilizados en componentes militares esenciales por sus propiedades, y no hay sustitutos”, dice Christine Parthemore.

“Si suben los precios o hay una escasez real de la oferta, pueden elevar los precios a largo plazo en las adquisiciones militares -o puede significar que haya partes que no podamos volver a fabricar en los Estados Unidos”.

Ello aumenta la necesidad de una industria para extraer el mineral y procesar los materiales.

“Los elementos están todos mezclados en el material que extraemos”, dice Jim Sims.

“Nosotros los convertimos en un líquido, y dejamos que estos elementos se asienten en óxidos que son como polvos”, añade.

Dentro de un almacén en la mina hay docenas de enormes sacos blancos, cada uno con un peso de una tonelada y un valor de US$200.000 dólares.

“Aquellos polvos se convierten en metales como imanes o son usados en sus formas de óxido para una variedad de aplicaciones en una variedad de sustancias diferentes”, explica Sims.

A medida que se encuentran nuevos usos para materiales como los minerales raros, habrá más competición, y el acceso a ellos podría cambiar el molde de la política mundial.


Tambien te puede interesar...