Dubái sufre una gran crisis económica y los mercados en Europa y Asia caen al reaccionar al anuncio de que el problema en el emirato árabe es peor de lo que se pensaba

Burj Al Arab el hotel siete estrellas en Dubai
El pánico bursátil lo desató el anuncio ayer de que un fondo soberano, el Dubái World, necesitaba un período especial de gracia de seis meses para pagar un vencimiento de deuda de 4 mil millones de dólares que expira en diciembre.
El Dubái World tiene deudas de US$59 mil millones, la mitad de las cuales son préstamos realizados por bancos europeos.
Pesos pesados de la banca mundial como el HSBC, el Barclays, el Citigroup y el Royal Bank of Scotland tienen una fuerte presencia en los siete estados autónomos que conforman los Emiratos Árabes Unidos, uno de los cuales es Dubái.
Analistas del Credit Suisse, calcularon que los bancos europeos podrían ver un aumento de un 5 por ciento en sus activos tóxicos -deudas incobrables- si es que pierden la mitad de los préstamos que hicieron al Dubái World.
Dubai registró un crecimiento acelerado de tres décadas que terminó con un boom de seis años en el sector de la construcción con rascacielos, hoteles, islas artificiales y conjuntos residenciales alzados en medio del árido paisaje de la zona.
Con la crisis económica mundial, la burbuja se ha pinchado.
Según los analistas, los bancos tendrán que aceptar una reestructuración de la deuda con pérdidas importantes.
Dubai no tiene petróleo, pero Abhu Dabi, otro de los estados de los Emiratos Árabes Unidos, sí es rico en el recurso y se estima que intervendrá para evitar un contagio mayor que termine en debacle económica.
En cuanto al impacto en la banca mundial, Olann Kerrison, jefe de Análisis del “Lafferty Group”, consultora del sector financiero, opina que la crisis del año pasado ha alistado a los bancos para este tipo de eventualidades.
“Los bancos están mucho más preparados para este tipo de eventos. Estuvieron frente al abismo el año pasado y eso los ha armado. Dubái World es un hecho excepcional”, explicó Kerrison.
Sin embargo, el año pasado, en medio de la crisis, los Fondos Soberanos de Inversión (fondos estatales como el Dubái World) aparecieron como una posible salida a la debacle financiera internacional.
Muchos de estos fondos estatales se encuentran en Medio Oriente y salvaron a varios bancos occidentales de la quiebra el año pasado.
La noticia del posible default del Dubái World pone paños fríos sobre esta expectativa.
Si a esto se le suman los temores que sigue inspirando el tema irresuelto de los activos tóxicos, se entiende la reacción de pánico de los mercados bursátiles siempre muy sensibles a la dirección en que sopla el viento.








