Consejos para prevenir y curar la gripa en épocas de lluvia
La gripe es una enfermedad que se presenta con mayor frecuencia durante la época invernal, como la que inició en Semana Santa según los pronósticos del tiempo. La sintomatología principal es fiebre, dolor de garganta, malestar general y tos.
Frente a ello, la medicina biológica -revolucionada en los últimos años-, como complemento de la tradicional y una adecuada alimentación, logra sacar al paciente de esta enfermedad en menos tiempo y disminuir el absentismo laboral. Es importante curar, pero sobretodo prevenir.
Así pues, la Dra. Gilma Garrido, médica biológica, asegura que lo correcto y principal es elevar las defensas para que el paciente no sólo no tenga gripa, sino que con el tiempo, sea menos vulnerable a virosis de esa clase. Se deben estimular los sistemas de detoxificación del organismo, elevando el sistema inmunológico y eliminando los síntomas de enfermedad inducidos por la contaminación y hábitos de vida poco saludables.
Todo ello se logra con la medicina biológica, adecuada alimentación y cuidado general. Esta ciencia basada en extractos de plantas, animales y minerales, hace reaccionar el organismo y permite que la salud se mantenga gracias a la adecuada eliminación de los productos del metabolismo.
Alimentación:
Para reforzar el proceso antigripal, se recomienda tomar vitamina C y líquidos que drenen el sistema como naranjas, mandarinas y kiwi. Comer al menos dos porciones de fruta fresca a lo largo del día y un puñado de nueces, avellanas, almendras, dátiles, pasas, etc.
La vitamina A también es esencial para mantener sana la piel y las mucosas, se encuentra en acelgas, espinacas, calabaza, col, coliflor, champiñones, habas, puerros, alcachofas o berros. No olvidar comer tres veces a la semana pescado, que contiene Omega 3 y 6, con proteínas y calcio, en lo posible que sea salmón, merluza, marisco, molusco.
Cuando las personas ya poseen la enfermedad, los medicamentos de medicina biológica, para el síndrome de inflamación en mucosas, logra una recuperación más rápida y sin utilizar antibiótico, que sobreinfecta al bloquear la enfermedad, momentáneamente.
Hay casos donde se debe aplicar antibiótico, así pues, acompaña la medicina biológica y refuerza su efectividad. Tal logro se evidencia cuando una persona se recupera en 2 o 3 días, no en 10 como ocurre con la medicina tradicional.
Si el paciente tiene rinitis o asma, además del medicamento biológico, se modula la inflamación nasal. El asmático que, en esta situación, normalmente depende de inhaladores, con medicamento biológico ya no será así. Se reduce a la mitad el uso de inhaladores.
La medicina biológica es la ciencia del futuro para la cura de todas las enfermedades.











