A un paso de la desaparición de Saab
La holandesa Swedish Automobile presentó ayer lunes una solicitud de quiebra de su filial Saab Automobile ante la imposibilidad de asegurar la viabilidad económica del fabricante de autos sueco.
Culpan de la situación a la estadounidense General Motors (GM), que vendió Saab hace dos años pero mantiene la propiedad de la tecnología de la automotriz.
Durante el fin de semana GM bloqueó un plan de rescate que incluía ayuda de inversores chinos.
GM compró un 50% de la compañía en 1990 y adquirió el resto el 2000.
La empresa estadounidense decidió vender la marca el 2009, tras la crisis financiera, y estuvo cerca de cerrarla antes de que Swedish Automobile, que funcionaba entonces con el nombre de Spyker Cars, la adquiriese en enero del 2010.
Pero en marzo de este año Saab empezó a sufrir problemas de liquidez, después de que las ventas del 2010 no cumplieron con los objetivos y detuvo su producción.
De no aparecer un comprador en el último momento, se pondrá fin a más de 60 años de historia de uno de los fabricantes más emblemáticos de la industria automotriz europea.








